
El Consejo Profesional de Ingenieros de Misiones (CPIM), en colaboración con la Comisión de Industria de la Confederación Económica de Misiones (CEM), realizó un relevamiento de percepciones y expereincias de usuarios sobre el Servicio Eléctrico en Misiones. Los resultados son contundentes e ilustran la cruda actualidad que atraviesan quienes viven, trabajan, producen e industrializan en Misiones.
La encuesta se realizó a 177 empresarios, comercios, industrias, prestadores de servicios y ciudadanos de 24 localidades de Misiones y evidencia una situación preocupante: la calidad actual del suministro eléctrico afecta la producción, encarece los costos y termina impactando en la economía de toda la sociedad. De ese total, el 92,1 % de los encuestados declara depender principalmente de la energía eléctrica para desarrollar su actividad, motivo por el cual este relevamiento reviste peculiar importancia.
Pablo Scherf, director de la Comisión de Industria de la CEM, indicó que "Nuestra realidad energética fue relevada en este estudio y nos da un indicador contundente de que tenemos que trabajar urgente en soluciones de mediano y largo plazo adaptadas a una sociedad más demandante de productos, servicios y energía".



LOS PROBLEMAS ELÉCTRICOS NO SON HECHOS AISLADOS El 74.6 % manifiestó sufrir cortes de luz más de una vez al mes o con mayor frecuencia y; el 40.1 % declaró cortes semanales o peores. Además de los cortes de energía, los usuarios reportan variaciones de tensión, baja tensión, microcortes, sobretensión, parpadeo de luces y otros problemas de calidad del servicio. Solo el 11,9 % de los encuestados declara no tener inconvenientes de suministro.
Cuando una empresa, comercio, emprendimiento o familia sufre cortes de energía, no sólo se detiene su actividad. También aumentan sus costos: se pierden horas de trabajo, se dañan equipos, se interrumpe la producción, se encarecen los procesos y muchas veces se deben comprar grupos electrógenos, combustibles, UPS, baterías o sistemas alternativos para poder seguir funcionando.
FUENTES COMPLEMENTARIAS PARA COMPENSAR FALLAS DE UN SERVICIO POR EL QUE SE PAGA La encuesta muestra que el 46,9 % de los encuestados ya utiliza fuentes complementarias de energía para enfrentar cortes o deficiencias del suministro. Entre quienes sufren cortes semanales o más frecuentes, ese valor sube al 53,5 %. En su conjunto, estos indicadores señalan que casi la mitad de los usuarios relevados ya está asumiendo costos privados para compensar fallas de un servicio que debería ser confiable.
Ese costo no queda solamente dentro de las empresas. Tarde o temprano se traslada a precios, pérdida de competitividad, menor inversión, menor empleo y menor capacidad de crecimiento. Por eso, la mala calidad del suministro eléctrico no es solo un problema empresarial: también afecta el bolsillo de las familias misioneras.


EL PROBLEMA NO SE LIMITA A LA EXISTENCIA FORMAL DE UNA CONEXIÓN ELÉCTRICA Si bien el 79.1 % de los encuestados indicó que la energía estuvo totalmente disponible al momento de solicitar el suministro, solo el 34.5 % percibe que en su zona existe disponibilidad total o en gran medida para abastecer el consumo requerido. En cambio, el 48.0 % percibe disponibilidad parcial, poca o nula, y otro 16.9 % directamente no lo sabe.
Esto marca una diferencia central: estar conectado a la red no significa contar con energía suficiente, estable y de calidad para producir, invertir o crecer. La disponibilidad real del suministro debe medirse por su capacidad para sostener la actividad diaria, no solamente por la posibilidad de acceder a una conexión inicial.
EL IMPACTO ECONÓMICO TAMBIÉN ES SIGNIFICATIVO El 26.0 % de los encuestados declara que la energía eléctrica representa más del 20 % de su costo total, y un 7,3 % afirma que supera el 40 %. Sin embargo, el problema es todavía más amplio: el 67.0 % considera que la tarifa eléctrica tiene un impacto alto o muy alto en su actividad. Esto demuestra que el costo energético no se mide solo por la factura, sino también por las pérdidas, interrupciones, inversiones de respaldo, riesgos operativos y falta de
previsibilidad.
EL SECTOR INDUSTRIAL ENTRE LOS MÁS COMPROMETIDOS El 93.0 % de las industrias encuestadas declaró padecer cortes más de una vez al mes o peor y; el 57.9 % sufre cortes semanales o más frecuentes. Además, el 86.0 % de las industrias considera que la tarifa eléctrica tiene un impacto alto o muy alto en su actividad.
MIRAR AL FUTURO ES PREOCUPANTE El 66.1 % del total de encuestados estima que necesitará consumir más energía eléctrica en un contexto de estabilidad económica. En la industria, ese valor llega al 86.0 %. Es decir, los sectores que pueden invertir, producir más y generar empleo son también los que hoy advierten mayores dificultades con el suministro eléctrico actual.
El relevamiento también muestra que quiénes sufren más cortes, quiénes perciben menor disponibilidad zonal y quiénes enfrentan mayor impacto tarifario son, precisamente, quiénes más esperan necesitar energía en el futuro. Si la infraestructura eléctrica no acompaña esa demanda, la energía puede transformarse en una restricción concreta al crecimiento productivo de Misiones.
Frente a este escenario, resulta necesario que EMSA, el Gobierno Provincial y los organismos competentes asuman la responsabilidad de dar respuestas concretas. La provincia necesita información pública, clara y verificable sobre el estado de la red, los cortes, los reclamos, la capacidad disponible, las zonas críticas y las inversiones previstas.
También se requiere un plan de mejora medible, con prioridades por zona y por nivel de criticidad, que incluya indicadores concretos: frecuencia de cortes, duración de interrupciones, variaciones de tensión, tiempos de respuesta, capacidad real de abastecimiento y cumplimiento de inversiones comprometidas.
La energía eléctrica debe ser una base para el desarrollo, no un obstáculo. Sin un servicio estable, suficiente y de calidad, Misiones pierde competitividad, se encarecen los productos y servicios, se limitan las inversiones y se afecta directamente la economía de los ciudadanos.
El Informe del relevamiento indica que existe un reclamo claro de parte de los usuarios en Misiones: se solicita un servicio eléctrico acorde al costo que pagan y a las necesidades reales de una provincia que quiere producir, crecer y generar empleo. En esa línea, las entidades concluyen en que tanto EMSA como el Gobierno Provincial tienen la responsabilidad de reconocer la situación, transparentar la información y tomar medidas concretas para mejorar la calidad del suministro eléctrico en Misiones.